Los portafusibles están diseñados para ofrecer una protección segura y eficiente en sistemas de distribución eléctrica de baja tensión, tanto en aplicaciones residenciales como comerciales e industriales. Estos dispositivos permiten alojar y conectar fusibles de protección, actuando como punto de corte en caso de sobrecarga o cortocircuito, lo que protege a los equipos eléctricos y garantiza la seguridad de las personas.